Si un jugador saca un doble en el lanzamiento de dados en el backgammon clásico, podrá realizar cuatro movimientos en lugar de dos y tendrá la opción de utilizar esos movimientos en una sola ficha o en dos fichas diferentes.
Para comenzar una partida de backgammon clásico, cada jugador debe colocar 2 fichas en su punto más alejado del tablero de su oponente y 5 fichas en su punto 6. De esta forma, se distribuyen las fichas de cada jugador de forma simétrica en el tablero.
Para jugar al backgammon clásico se necesitan 30 fichas en total, 15 de un color para cada jugador.
Las reglas básicas del backgammon clásico incluyen el movimiento de las fichas en el tablero de acuerdo con el lanzamiento de dos dados, el objetivo de llevar todas las fichas a la casa del jugador contrario y sacarlas del tablero, y el hecho de poder golpear y bloquear las fichas del oponente.